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Método de trabajo

Metodología: cómo se documenta una guía

1. Qué fiestas entran y cuáles no

Una fiesta entra en el catálogo de guías cuando cumple al menos una de estas condiciones: tiene declaración de Fiesta de Interés Turístico (Nacional o Internacional) publicada en el boletín oficial correspondiente, o es la fiesta principal de una capital de provincia, o concentra un volumen de búsquedas que indica que hay gente planeando el viaje. Lo que no entra: romerías locales sin programa publicado, eventos de una sola noche sin recorrido ni horario, y cualquier convocatoria de la que solo exista cobertura de prensa. Si la única información disponible son noticias, no hay guía: hay una ficha de agenda o nada.

El catálogo está abierto en la portada de guías, que muestra todas las publicadas con su estado. Las que todavía no alcanzan el estándar aparecen marcadas como en revisión.

2. Dónde se busca: jerarquía de fuentes

El orden no es negociable y se aplica igual en todas las guías:

  1. Web del ayuntamiento o del organismo que organiza la fiesta, incluida su sección de fiestas y sus PDF de programa. Es la fuente que manda cuando hay contradicción.
  2. Boletines y registros oficiales: BOE, boletines provinciales y autonómicos, resoluciones de declaración de interés turístico, bandos municipales.
  3. Organizador directo cuando la fiesta no es municipal: cofradía, junta de hermandades, comisión de falla, patronato o fundación. Se acepta solo si es la entidad que firma el programa.
  4. Portales de turismo de la administración (autonómicos, provinciales o municipales) como fuente secundaria para contexto, historia y transporte.

Quedan fuera como fuente, siempre: medios de comunicación, blogs de viajes, agregadores de eventos, ticketeras, webs de alojamiento, foros y cualquier página que reproduzca un programa sin decir de dónde lo ha copiado. Tampoco se enlazan desde la guía. Una noticia puede servir para enterarse de que el programa ha salido, pero el dato se cita desde el documento municipal, no desde la noticia.

3. Cómo se comprueba cada dato

Cada guía se construye dato a dato, con estas comprobaciones:

4. Redacción

El texto es propio. No se copian frases de la fuente ni se parafrasea párrafo a párrafo: se leen los documentos, se ordenan los datos y se escribe una guía pensada para quien va a ir. La extensión mínima de una guía terminada es de 900 palabras de contenido propio, con ocho bloques fijos: qué es, fechas y programa, recorridos y escenarios, historia y origen, cómo llegar y aparcar, qué ver y qué hacer, consejos prácticos y preguntas frecuentes. Las preguntas frecuentes no son relleno: recogen las dudas que el programa oficial deja sin responder (si hay que comprar silla, si el recorrido se suspende por lluvia, cuánto se tarda en llegar desde la estación).

La inteligencia artificial se usa para ordenar programas largos, normalizar nombres de municipios y detectar duplicados, y para pasar a limpio borradores sobre datos ya verificados. Ningún dato entra en una guía porque «suene bien»: si no está en la fuente, no se escribe; si la fuente no lo publica, se declara en el aviso de la propia guía.

5. Revisión antes de publicar

Antes de salir, cada guía pasa por una lista de comprobación: claves y estructura completas, ocho secciones en orden, al menos cinco fuentes oficiales con URL, seis datos clave y seis preguntas frecuentes, y recuento de palabras. Además se revisa que no haya afirmaciones sin respaldo: superlativos, comparaciones con otras fiestas, cifras de asistentes y récords se eliminan salvo que la administración los publique. Un dato dudoso se quita; no se suaviza.

Las guías que no superan el listón no se publican como terminadas. Una guía por debajo de 600 palabras de contenido propio se queda accesible para no romper enlaces entrantes, pero se marca como en revisión, avisa en la propia página y queda fuera del índice. En el catálogo actual ese control se aplica página a página.

6. Qué pasa con lo que no está publicado

La mayoría de programas del año siguiente no existen todavía en octubre. En ese caso la guía se escribe con el programa del último año completo y lo dice en el aviso superior: qué edición se está describiendo, qué datos son de referencia y cuáles están pendientes de publicación. No se rellenan huecos con fechas probables ni con horarios «habituales». Cuando el ayuntamiento publica el programa nuevo, se actualiza la guía y se cambia la fecha de revisión.

El mismo criterio se aplica a las declaraciones de interés turístico: se indica la fecha y el boletín de la declaración vigente, y si hay un expediente en tramitación se dice que está en tramitación, no que esté concedido.

7. Correcciones y trazabilidad

Cualquier error se puede avisar desde la página de contacto indicando la URL y el dato. Los plazos y el procedimiento están en la política editorial, y las correcciones relevantes se anotan con fecha en el registro público de correcciones. Cuando una guía se reescribe entera, la versión anterior no se borra del historial interno: queda registrado qué cambió y por qué.

8. Quién lo hace

Detrás de DondeVoy no hay una redacción con firmas distintas: hay un proyecto editorial independiente mantenido por Equipo editorial de DondeVoy, Redacción de la agenda de fiestas y guías de España. La misma persona selecciona las fuentes, comprueba los datos, redacta, revisa y responde a las correcciones. Eso limita el ritmo —se publican pocas guías nuevas por semana— y a cambio permite aplicar el mismo criterio a todo el catálogo. Cualquier duda sobre este método se puede plantear por el canal de contacto. Última revisión de esta página: 18 de October de 2026.